"El más viejo truco de la mercadotecnia. Hacer creer al
prisionero que su celda fue especialmente diseñada para él. Trágico."...
Yo tengo un truco más, igual de viejo e igual de
trágico...hacer creer a ideólogos y tinterillos que son intelectuales, rebuzno
va rebuzno viene. Diablos, trágico, mucho.
Esta semana, el cultísimo, el estudiadísimo, el arrechísimo
y critiquísimo intelectual orgánico (dícese de aquellos intelectuales nutridos
con mierda y despojos) lanzó uno más de sus arrebatos mesiánicos y proféticos.
Si una vez lo vimos agudizando sus opiniones sobre las nalgas de Shakira, esta
vez lo vemos despotricando contra los pantalones de mezclilla (perdón, los
jeans, mezclilla dicen los plebeyos).
A mí me sorprenden ciertas relaciones y dimensiones
semánticas en los discursillos de Sagot, por ejemplo, su vocación hegeliana de
interpretar la decadencia cultural, de manera amplia y puntual, a partir de los
motivos más Más MÁS banales, y a partir de tales motivaciones, tirar y tirar
mierda a diestra y siniestra.
Pobrecitos de nosotros, los que usamos mezclilla, sin
saberlo, somos presos de la homogeneidad y la esclavitud. Me incluyo en las
filas de los galeotes (jeje), pues, aunque ya me liberé de la tiranía de la
mezclilla, y gozo ahora la emancipación
del corduroy, siento aun mucha solidaridad hacia los que visten su miseria con
las mezclillas de la esclavitud.
Sagot, tal cual nos vamos dando cuenta cada día más, está
por encima de todo prejuicio, está más allá del bien y del mal, es más...está
por encima del espacio y del tiempo, eso se sabe, está hecho mierda de la
salud, pero él ahí sigue. Sagot es la singularidad por antonomasia, es la ira de
dios. Sí.
Vean, está bien, todos los que le ponemos un poco de cabeza
al asunto nos damos cuenta que en este país no hay una formación ciudadana
concreta y de calidad, no hay educación política ni, tampoco, mucho menos, una
educación pública que apele a la crítica, la sensatez y la lucidez.
Y con esto no estoy diciendo que se exonere a Sagot de sus
continuas caballadas, metidas de pata, acartonadas y trasnochadas opiniones; ni
mucho menos que se pasen por alto sus comentarios pro statu-quo, sus posturas
ultraconservadoras, sus artículos plenos .de violencia y misoginia, es más, con
lo que señalé más arriba, no pretendo, ni un poquito, que nos hagamos de la
vista gorda acerca de todas sus opiniones rotundamente alejadas de la realidad
nacional, sideralmente lejanas de lo que ocurre en Costa Rica o sus posturas
radicalmente prejuiciosas e ignorantes, desinformadas, enajenadas, carentes de
perspicacia, e imbéciles. Es más, en un punto que me toca las fibras profundas,
no nos hagamos los majes cuando apela a una supuesta formación literaria y
filosófica, por lo demás oficialista, ortodoxa, de manual, que pretende ser
ilustrada. No, en serio, ni en esto lo excusemos.
No, por favor, no lo exoneremos de nada de esto, más aun
teniendo en cuenta que ostenta un cargo público.
Para colmo de males, el diario más imbécil del país se
encarga de objetivar sus discursillos.
por ejemplo, su vocación hegeliana de interpretar la decadencia cultural, de manera amplia y puntual, a partir de los motivos más Más MÁS banales
ResponderBorrar